Inicio > Programa Productivo Alimentario

El Programa Productivo Alimentario

A. LA EXPERIENCIA DEL CIPRES

A raíz del huracán Mitch el CIPRES se involucró en una experiencia de rehabilitación de 1 ,000 familias campesinas, con el apoyo financiero de diferentes organismos internacionales de cooperación.

La experiencia consistió en facilitar el acceso de estas familias a una canasta de bienes de capital y en acompañarlos durante un año en actividades de organización, capacitación y entrenamiento. Las actividades fueron implementadas en colaboración con la alcaldía y asociaciones comunitarias y religiosas radicadas en la zona. La mayor parte del proyecto se hizo con familias rurales, incluyendo familias que viven en poblados catalogados como urbanos, pero que se integraron a través de la siembra de hortalizas en sus patios.

Operativamente esta experiencia consistió en el suministro de una canasta de bienes de capital de acuerdo a requisitos y modalidades a los que nos comprometimos todos y todas las participantes.

a. Suministro de una Canasta de Bienes de Capital a cada Familia

La canasta tiene un valor aproximado de US $2,000 dólares -incluyendo capacitación y entrenamiento organizativo, técnico, contable y consta de los siguientes bienes:

  • Una vaca preñada (un toro por grupo de 15 familias)
  • Una cerda preñada (un berraco por grupo de 15 familias)
  • Cinco gallinas y un gallo
  • Material para porqueriza y gallinero Semillas de hortalizas para el huerto familiar
  • Plantas o semillas de árboles frutales, energéticos o de sombra
  • Semillas de sorgo, maíz, frijol, arroz u otro cultivo según zona
  • Material vegetativo para caña o pasto, yuca u otro cultivo según zona
  • Una cocina de gas y 2 cilindros de gas de 25 libras
  • Material para riego por goteo
  • Un silo para acopiar granos

Este paquete es flexible y puede ser implementado parcialmente, como de hecho sucede en diferentes experiencias de otros organismos. Por ejemplo, en las experiencias de huertos familiares o proyectos de patio; distribución de ovejas o cabras con el compromiso de regresar o traspasar una pareja de animales jóvenes a otras familias; distribución de gallinas o conejos.

En una segunda etapa hemos comenzado a implementar la construcción de biodigestores para producir gas y bio-abono con el estiércol de los animales, con el fin de reducir el consumo de leña y la deforestación.

b. Requisitos y Modalidades de Entrega

A raíz de las primeras experiencias se ha consolidado como norma los siguientes requisitos o procedimientos de entrega:

  1. Selección de las familias. Las comunidades participan junto con el CIPRES en la selección de las familias de acuerdo a necesidades, posibilidades (tierra) y nivel de compromiso para gestionar el proyecto.
  2. Los bienes se entregan en especie y no en dinero. Las familias se organizan en Comités de Gestión y éstos entregan los bienes junto con el CIPRES.
  3. Conformación de un Fondo Social. Las familias se comprometen a entregar un fondo de contrapartida, equivalente a un 50% del valor de los bienes recibidos, con lo cual se forma el Fondo Social o Revolvente que sirve para beneficiar a familias que no fueron incorporadas inicialmente.
  4. Recuperación y garantía. La recuperación del valor puede ser en dinero o en especie (cuando se trate de entregar o prestar crías o semillas a otras familias de la comunidad). Los bienes funcionan como prenda del crédito. En el caso de algunos bienes, como ganado vacuno, la carta de venta se entrega hasta que la familia ha cancelado la parte del valor que se estipula. Se elaboran recibos, pagarés y actas de compromiso; material que sirve para alimentar la confianza, transparencia, contabilidad y administración del Comité de Gestión y de la organización del crédito.
  5. La entrega se hace a la mujer (quien tiene la propiedad de los bienes) y no al hombre. Esta decisión se discute en presencia de toda la familia, explicando las ventajas de que sea la mujer la dueña, en base a criterios como: mayor responsabilidad en la reproducción, mayor sensibilidad para valorar los alimentos, mayor apego al hogar, necesidad urgente de empoderar a la mujer para mejorar su correlación de fuerzas en el hogar y erradicar la violencia patriarcal.
  6. Sostenibilidad del proyecto. Cada familia se compromete a tener sembrado el pasto antes de recibir la vaca, a tener sembrado el sorgo o la yuca o el forraje seleccionado antes de recibir la cerda o las gallinas, a tener establecido el gallinero y la porqueriza antes de recibir a los animales, a tener preparado el patio antes de recibir las semillas o las plantas, así como a establecer las prácticas de capacitación, organización cooperativa o entrenamiento técnico económico, a gestionar recursos ante los diferentes organismos.
  7. Participación de hombres y niños. Los hombres y niños de las comunidades se comprometen, aunque no fuesen dueños directos de los bienes, a cooperar en gestionar, recuperar y multiplicar dichos bienes, así como a implementar en las escuelas o en brigadas juveniles, prácticas que favorezcan el crecimiento y bienestar comunitario: construcción de porquerizas, gallineros, sistema de riego por goteo, producción , procesamiento y suministro de alimento para los animales, establecimiento de viveros, plantación de árboles, otros.
  8. Coordinación territorial. Los Comités de Gestión y el CIPRES se comprometen a trabajar junto con el resto de organismos e instituciones presentes en la zona (universidades, ONGs, programas de gobierno, alcaldías, grupos religiosos), a fin de aunar y complementar esfuerzos, gestionar y lograr conjuntamente objetivos que no se puedan alcanzar solos o separadamente, fomentar nuevas prácticas y valores que favorezcan la seguridad y soberanía alimentarias, así como el bienestar social y económico de la comunidad.
  9. Búsqueda de financiamiento. Las y los participantes nos comprometemos en la implementación y ampliación del proyecto, a través de la búsqueda de financiamiento local, nacional o internacional, en forma de donación, préstamo o disponiendo de ahorro local (remesas familiares por ejemplo).

c. Resultados

Al cabo de un año la primera experiencia piloto del CIPRES fue evaluada por un equipo de estudiantes universitarios y los resultados mostraron un fuerte impacto en la alimentación de la familia y en la capitalización de la economía campesina. En cuestiones de meses los niños y niñas, adultos y adultas tuvieron en su mesa productos como huevos, leche, cuajada (queso), carne de pollo, frutas y verduras; y al cabo de un año aquellas familias multiplicaron su incipiente capital en aves, cerdos y vacas. En el campo agroecológico la experiencia permitió reducir el consumo de leña en un 50%, además de reforestar los patios con la siembra de árboles frutales y energéticos. También se incrementaron las áreas de siembra de cultivos para alimento animal: caña, sorgo y yuca principalmente. Los Comités de Gestión se convirtieron posteriormente en Cooperativas de Ahorro y Crédito, las cuales con el trabajo de los Promotores de Crédito pudieron recuperar el crédito otorgado y beneficiar a otras familias que no fueron incorporadas en el primer momento.

Después de la experiencia inicial (1999), y motivados por los resultados de la evaluación arriba señalada, el CIPRES se propuso extender dicho proyecto a 4,000 familias, en un período de 4 años (a razón de mil familias por año), a fin de completar tal experiencia a un período quinquenal. En dos años y medio de trabajo el impacto ha sido el siguiente:

  • 2,000 familias han recibido 2,000 vacas y con la producción promedio de 8,000 litros de leche por día, unos 32,000 niños han podido consumir una tasa de leche diario (durante el período de lactancia de la vaca), mejorando su ingesta de proteína animal, calcio y grasa.
  • 3,400 familias han recibido 5 gallinas y un gallo, lo que significa que 17,000 gallinas han producido más de 2 millones y medio de huevos, posibilitando que cada familia pueda comer 8 huevos por semana (150 huevos por gallina al año, de los cuales se consume el 60% ), mejorando así sus niveles nutricionales (proteína animal), y utilizando el resto para reproducción y comercialización.
  • 925 familias han recibido 925 cerdas, las que producen anualmente más de 18,000 cerditos, posibilitando que cada familia con suma usualmente carne de cerdo (proteína animal y grasa) e incremente sus ingresos por la venta de cerditos.
  • 1,500 familias han establecido igual número de huertos, después de haber recibido semillas para hortalizas y plantas de árboles frutales. con lo que han incrementado los productos de patio y mejorado la alimentación de la familia en cuanto a vitaminas.
  • Se han conformado y/o consolidado alrededor de 100 cooperativas que han comenzado a recuperar el crédito comprometido. Hasta la fecha el Fondo Social de estas cooperativas asciende a la suma de cuatrocientos mil dólares.

B. UNA PROPUESTA PARA NICARAGUA

Programa nacional para mitigar el hambre y la pobreza de 75,000 familias campesinas empobrecidas en Nicaragua

En base a la experiencia del CIPRES y de otras organizaciones que acompañan a la población rural y urbana en la producción de alimentos: cultivos de patio, suministro de aves, cerdos o vacas, hemos considerado plantearnos la posibilidad real de aunar esfuerzos nacionales e internacionales en elevar todas estas experiencias a nivel de un programa nacional. Lo deseable es que dicho programa incluya toda la canasta de bienes de capital, tal como lo hace actualmente el CIPRES, aunque sin excluir la posibilidad de hacerlo parcial o progresivamente: hortalizas, gallinas, cerdos, vacas, patios, parcelas, organización cooperativa, procesamiento, comercialización, pero sin perder la perspectiva integral.

Si las Organizaciones Locales, los Gobiernos Municipales, el Gobierno Nacional, los Organismos No Gubernamentales, la Comunidad Internacional, se propusieran resolver el problema del hambre se necesitarían apenas US $30 millones de dólares anuales y un año de trabajo con 15,000 familias por año (US$2,000 dólares por familia), para resolver en forma sostenida y permanente aquella situación.

El programa debería mantenerse durante cinco años para alcanzar a beneficiar a 75,000 familias campesinas empobrecidas (15,000 familias por año), lo que implicaría una inversión social y económica de US $150 millones de dólares en total. Querernos agregar que treinta millones de dólares no equivale ni siquiera al 10% del dinero que los nicaragüenses recibirnos anualmente como donación de la Comunidad Internacional para resolver el problema del hambre y la pobreza.

Consideramos que en el campo nicaragüense existen alrededor de 75,000 familias campesinas en extrema pobreza que podrían dedicarse a recuperar la lógica campesina y comprometerse a resolver el hambre y la pobreza de la economía rural. Idealmente se necesitan al menos cinco manzanas de tierra para poder dedicarse a implementar dicho programa, aunque algunos cultivos o crianzas se pueden implementar hasta en el patio de la casa, tales como la siembra de hortalizas, árboles frutales, el mantenimiento de gallinas o cerdos.

Un programa como éste podría ser implementado por el gobierno central, los gobiernos municipales, las iglesias, los Organismos No Gubernamentales (ONG), los gremios y sindicatos del campo, otras organizaciones, puesto que implica no solamente dinero sino capacidad instalada a nivel de las comunidades rurales. Actualmente el CIPRES está comprometido con cinco mil familias en el quinquenio 19992003, a un promedio cumplido hasta ahora de mil familias por año.

Los resultados de un programa que pretenda atender a 15,000 familias por año, y basándonos en la experiencia del CIPRES, muestran que en el primer año las vacas entregadas pueden multiplicarse y ampliar el patrimonio del campesinado y de la nación a 30,000 cabezas, produciendo 60,000 litros de leche en los meses de lactancia, equivalente a una tasa de leche diaria para los 250,000 niños y niñas que hoy se desnutren en el seno de esas quince mil familias del campo.

En relación a las gallinas el efecto multiplicador por año por parte de las 15,000 familias alcanzaría a producir un mínimo de 12 millones de huevos por año (150 huevos por gallina al año). Si en el primer año se utiliza el 60% para el consumo, el 20% para la venta y el 20% para la reproducción, cada una de las 15,000 familias podría comer cuatro huevos dos veces por semana y un pollo a la semana, vendiendo el resto de huevos y pollos, para un ingreso de US $250 dólares por año.

En el caso de los cerdos, al cabo de un año las 15,000 familias habrán multiplicado el patrimonio en 300,000 cerdos (dos partos por año a razón de diez cerditos cada parto), lo que permite que cada una de las 15.000 familias pueda consumir una libra de carne de cerdo por semana y dedicar a la venta cinco millones de libras (suponemos que la familia venda los cerditos cuando alcancen 20 libras de peso para no seguirlos alimentando), lo que supone un ingreso por familia de US $500 dólares por año.

En cuanto a los vegetales (hortalizas, verduras y legumbres) y granos, la experiencia del CIPRES con las dos mil quinientas familias atendidas hasta ahora, muestra que el cultivo de patio permite que cada familia pueda producir en invierno y verano suficiente para comer regularmente y vender o cambiar una parte de los siguientes productos: plátano, repollo, pepino, pipián, ayote, chile, chiltoma, papaya, sandía. De la misma manera con una manzana de sorgo una familia puede producir en una cosecha de tres meses alrededor de 10 quintales de sorgo lo que permite el alimento para una cerda preñada y cinco gallinas durante 9 meses; con otra manzana para maíz y frijol la familia puede disponer para comer una libra diaria, tanto de maíz como de frijol.

En el caso del biodigestor la experiencia nos muestra que con el estiércol de dos cabezas de ganado, más el de los cerdos y las gallinas, una familia produce 25 libras de gas por mes, equivalente a un cilindro del mismo peso, lo que reduce el consumo de leña en un 50%, porcentaje que se ahorra la naturaleza y la familia que compra leña.

En la actualidad muchos organismos están involucrados en la facilitación en forma parcial y bajo diferentes modalidades de la canasta de capital señalada.

volver arriba

CIPRES © 2003 - Rotonda "Rubén Darío" 1c abajo - Managua, Nicaragua - Tel: +(505) 278 7068 - info@cipres.org.ni