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Problemática
A. Agotamiento del Modelo Exportador
de Materias Primas
La economía nicaragüense desde
hace cinco siglos ha dependido de la exportación
de uno o dos productos, minerales o agrícolas.
La mayor parte de los excedentes provienen
de la exportación de estos productos,
pero el ahorro se fuga y se invierte en
el exterior, de tal manera que mientras
más producimos y exportamos, más
se desarrollan las corporaciones transnacionales
que compran nuestros productos a precio
de subsistencia, y más nos empobrecemos
nosotros. A mediano y largo plazo, los precios
del mercado internacional se sitúan
alrededor de los costos de producción:
el productor y el país se endeudan
a tal nivel que los ingresos no alcanzan
ni para pagar los intereses.
En estos momentos asistimos a dos fenómenos
que caracterizan los estragos de la economía
exportadora de materias primas: a) La quiebra
de los empresarios nacionales y su desplazamiento
por parte de las empresas transnacionales
en los negocios más rentables, b)
La transformación del campesinado
en productores mercantiles, encargados de
la tarea que los empresarios nacionales
ya no pueden emprender: seguir produciendo
y exportando materias primas a precios internacionales
por debajo de sus costos de producción.
El modelo exportador de materias primas,
o el modelo agroexportador como se le conoce
comúnmente, ha sido un modelo estrangulador
de nuestras economías y comienza
a agotarse debido a que ni siquiera puede
reproducir a los agentes que lo han mantenido:
empresarios, campesinos y trabajadores en
general. hombres y mujeres. Dicho modelo
es un modelo que empobrece, depreda y descapitaliza
a l@s productor@s y al país que lo
mantiene. La problemática es tan
insoportable que l@s campesin@s tienen que
emigrar y mandar dinero a sus familias que
se quedan, y muchos de los que permanecen
condenados a la agroexportación tienen
que pagar sus deudas anuales con las remesas
enviadas por sus familiares.
B. Descapitalización y Empobrecimiento
de la Economía Campesina
Las grandes corporaciones globalizadas
descapitalizan a empresarios y campesinos,
hombres y mujeres, depredan y agotan los
recursos naturales, hasta tal punto que
empezamos a comprar productos milenariamente
cultivados por nuestros indígenas,
como el maíz, hoy importado de los
Estados Unidos. La subordinación
de la producción se acompaña
de la subordinación del consumo,
a tal nivel que incluso un producto como
el agua se empieza a privatizar y la población
está pagando precios mayores que
los de otros productos de primera necesidad,
como la leche.
La quiebra de los productores nacionales
y el debilitamiento del mercado interno
contribuyen al desmantelamiento de las fronteras
ya la desprotección laboral y social
de la ciudadanía, a la desaparición
del sector público nacional y de
sus programas sociales, en fin, a la incorporación
de nuestros países a los proyectos
de integración subordinada y desigual
del gran capital.
El país está dividido prácticamente
en dos economías: una economía
de enclave o empresas maquiladoras, sin
ningún efecto multiplicador en el
resto de la economía nacional; una
economía popular en manos de trabajador@s
por cuenta propia, campesinos y sector informal
urbano, empobrecida y viviendo de las remesas
familiares.
En estas condiciones, la economía
campesina se descapitaliza en suelos, agua,
bosques, bienes y enseres domésticos,
y se empobrece en alimentación, salud,
educación, vivienda. ingresos en
general. La desnutrición y el hambre
se han sumado a la pobreza tradicional,
no solamente de las familias campesinas,
sino del país en su conjunto; la
penuria de alimentos es tal que un país
como Nicaragua tradicionalmente autoabastecido
en lo fundamental, hoy tiene que comprarlos
en el exterior, gastando más de 200
millones de dólares anuales (30%
de las exportaciones).
A pesar de todo lo señalado, la
economía campesina sigue siendo el
pilar de la economía nacional. Véase
en el siguiente cuadro el enorme peso que
tiene la economía campesina, tanto
en los productos de consumo interno como
de exportación.
PESO DE LA PRODUCCION
CAMPESINA
|
Rubro
|
Sector Privado
Convencional
|
Pequeñ@s
Productor@s, Cooperativas y Empresas
Asociativas
|
| Maíz |
10%
|
90%
|
| Frijol |
10%
|
90%
|
| Hortalizas |
15%
|
85%
|
| Verduras y Frutas |
15%
|
85%
|
| Ajonjolí |
10%
|
90%
|
| Ganado |
20%
|
80%
|
| Café |
43%
|
57%
|
| Arroz |
65%
|
35%
|
Fuente: CIPRES en base
a: UNAG, FENACOOP, INRAUNAPA, INRA, MAG,
PNUD, 1996
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