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Introducción
Los campesinos no deben estar en la triste
situación en que viven, ya que ellos
son los que producen la mayor parte de la
riqueza. Los índices de desarrollo
humano más conservadores muestran
que la mitad de la población del
país son pobres, de los cuales 830
mil se encuentran en extrema pobreza; para
nadie es desconocido que entre los más
afectados están las familias rurales.
La situación es tan crítica
que se nota un cambio en la agenda política
de los organismos internacionales: ahora
todos hablan de la pobreza, de la extrema
pobreza, del hambre y de la desnutrición.
El sector agropecuario nacional atraviesa
por una explosiva crisis que se traduce
en una hambruna prácticamente generalizada
en el campo (baja abrupta de los precios
de exportación, caída de las
cosechas, embargo generalizado en prácticamente
todos los productos, quiebra de cuatro bancos
en los últimos cuatro años,
caída de las reservas internacionales
a la mitad del mínimo recomendable,
migración incontenible, importación
y donación recibida de bienes alimentarios.
Para cambiar su situación actual,
el campesinado tiene que apropiarse de todos
los eslabones del circuito económico
y así evitar que la riqueza que produce
vaya a parar a otras manos. Apropiarse de
la organización productiva, producción
(con énfasis en la producción
de alimentos), financiamiento (enfatizando
el autocrédito), procesamiento (enfatizando
la tecnología artesanal), comercialización
y exportación y la capacitación
para apropiarse de los enfoques de cambio:
cultura empresarial (enfatizando recuperar
la lógica campesina), aprovechamiento
agroecológico, asociatividad y autogestión,
enfoque de género ( enfatizando la
propiedad de los bienes en manos de las
mujeres), poder local y gestión comunitaria
(enfatizando ésta última).
¡ EI que sólo produce, quiebra!
Hay que producir y comercializar, esto lo
saben los productores pequeños, medianos
y grandes. La comercialización es
una actividad difícil y compleja
pero fundamental para mejorar las condiciones
de vida.
La comercialización es uno de los
eslabones del proceso productivo que incide
en la rentabilidad del producto. El desconocimiento
de las posibilidades de los mercados, los
abusos de los intermediarios y las malas
condiciones y bajos precios dificultan en
gran medida la venta de los productos en
condiciones ventajosas para el productor.
Con esta situación, el proceso de
capitalización se ve limitado. Difícilmente
pueden hacer inversiones en desarrollar
otros cultivos o ampliar los existentes,
actividades de procesamiento artesanal,
mejorar sus viviendas, desarrollar una infraestructura
básica en su finca para un mejor
manejo, adquirir ganado, etc.
Para que el campesinado pueda insertarse
en el proceso de comercialización
sin afectar su bienestar, debe recuperar
la lógica campesina. Es decir, primero
deben responder a la demanda urgente de
producción de alimentos para el autoconsumo
ya la capitalización o rehabilitación
de sus fincas. Esto no significa abandonar
la atención de los productos comerciales
donde sea posible.
En el país existen diversas y buenas
experiencias de comercialización
de grupos organizados de campesinos, quienes
producen y comercializan granos básicos,
raíces y tubérculos, hortalizas,
flores, madera, productos derivados de la
leche, pulpas congeladas, medicina natural,
café, ajonjolí, nuez de marañón,
insumos naturales para la producción,
etc.
Durante muchos años, diversos organismos
que trabajan en el sector agropecuario han
dedicado sus esfuerzos a mejorar la producción,
sin apoyar la comercialización. Últimamente
ésta situación está
cambiando a pesar de la dispersión
de este sector, insuficiente actitud y desarrollo
empresarial, falta de recursos financieros,
depolíticas de apoyo y de organizaciones
que se dediquen a la promoción de
la comercialización campesina.
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