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Diez razones para rechazar
la Ley de Bonos Turísticos
Orlando Núñez Soto
- La Ley de Incentivos Fiscales aprobada en
1999 y reformada recientemente, exonera totalmente
a las empresas turísticas de todas las
cargas fiscales, incluyendo IR, IVA, DAI, ISC,
así como impuesto municipal de bienes
inmuebles. De tal manera que es falso como lo
editorializa el diario La Prensa que es necesario
exonerar a las empresas extranjeras para que
puedan invertir en Nicaragua.
- La Ley de Bonos de Inversión Turística
(BIT) consiste en financiar hasta en un 70%
a las empresas turísticas, bajo la modalidad
de emitir bonos que serán respaldados
por el gobierno de la República de Nicaragua.
Estos bonos son redimidos (pagados) por el fisco,
a cuenta de los impuestos futuros que estas
compañías retenerían de
los impuestos sobre la renta (IR) y del impuesto
general al valor (IVA), no solamente de su actividad
principal, sino de otras actividades conexas
situadas en una zona especial considerada para
dichas actividades.
- Según el Director de Ingresos de la
República, señor Róger
Arteaga, esta ley afectaría negativamente
la recaudación de la Dirección
General de Ingresos (DGI) en aproximadamente
C$700 millones de córdobas.
- Esta ley, igual que todas las que exoneran
a las empresas extranjeras, promueven la evasión
fiscal y debilitan al fisco. Según un
estudio del gobierno (Artana), Nicaragua tiene
un gasto tributario de más de C$8,000
millones de dólares, por concepto de
exoneraciones y evasiones fiscales (antes de
aprobada la Ley BIT). Una prueba es la exoneración
que el INTUR le concedió a la familia
Pellas para construir el edificio Pellas y el
hospital Vivian Pellas.
- La tributación en Nicaragua es una
de las más regresivas del mundo, es decir,
quienes ganan menos, pagan más, mientras
que quienes ganan más, pagan menos. Los
impuestos indirectos en Nicaragua alcanzan el
83%, en cambio la recaudación por impuesto
sobre la renta, apenas llega al 17%; si a eso
le sumamos que el 60% de la recaudación
por impuesto sobre la renta, lo pagan los asalariados,
los empresarios apenas pagan el 7% de la recaudación
de la DGI.
- l servicio de la deuda interna del gobierno
nicaragüense es cada vez más alta
que la deuda externa, fundamentalmente por la
práctica de conceder bonos a los grandes
empresarios. Este año estamos pagando
en concepto de deuda interna, C$5,000 millones
de córdobas, es decir, el 20% del Presupuesto
General de la República, incluyendo bonos
de indemnización y los certificados negociables.
- En Nicaragua, las empresas turísticas
son las que más incentivos reciben del
Estado. Según un estudio del gobierno,
estos incentivos sobrepasan el 60% de sus obligaciones
tributarias (Artana), suma calculada antes de
aprobar la Ley BIT.
- Según un estudio del gobierno de Nicaragua
(Artana), la pequeña empresa turística
es la que más ingresos genera al país,
mientras que el turismo de enclave, el que promueve
el diario La Prensa, no tiene prácticamente
ningún efecto sobre la economía.
- La Ley de Bonos de Inversión Turística
está siendo promovida por el diario La
Prensa, Eduardo Montealegre, la agencia privada
Pro-Nicaragua, el INTUR, el COSEP y, por supuesto,
la Compañía Gran Pacific Beach
and Golf Ressort (Cadena de hoteles Marriot),
quien ya está instalándose en
las playas de Villa El Carmen, en el Océano
Pacífico. Todas estas instituciones están
coludidas en el negocio. En el año 2,003
esta empresa estableció un convenio con
INTUR, por medio del cual se le permite acogerse
a la Ley de Incentivos Fiscales, es decir, para
que se le exonere todo, por valor de $ 41 millones
de dólares.
- La ley de Bonos de Inversión Turística
(BIT), está esperando ser aprobada en
lo particular, una vez que el Ministro de Hacienda
y Crédito Público, certifique
según cálculo económico,
que dicha ley no afectará al fisco nacional.
Hasta ahora, el presidente de la Asamblea Nacional
no ha recibido dicha carta. Hay que agregar
que si el Ministro de Hacienda hace mal los
cálculos y después se comprueba
que la mencionada ley afecta al fisco, este
señor puede caer preso. Otro impedimento
es la orientación del FMI de no seguir
afectando el fisco.
Los mentores y defensores de la Ley de Bonos
de Inversión Turística nos deberían
de responder la siguiente pregunta: ¿si
esta ley es buena para el desarrollo de Nicaragua,
como presuponen, por qué no la hacen extensiva
a todas las ramas de la economía? Si son
honrados, la respuesta diría: porque terminaría
de quebrar el fisco. Aunque eso no sería
problema para los mentores y defensores de la
ley, pues simultáneamente están
promoviendo que el Estado privatice todas las
empresas y todos los servicios públicos,
de esa manera el gobierno no tendría gastos
sociales que realizar.
Se imaginan ustedes queridos consumidores, que
cuando ustedes vayan, si es que van, a comprar
servicios o bienes a estas empresas, todos los
impuestos que paguen, ustedes y sus hijos, durante
veinte años, serán retenidos por
dicha empresa, no para honrar al fisco y que ustedes
reciban después educación y salud,
sino para financiar un negocio privado. Imagínense
ustedes queridos trabajadores que laborarán
en esas empresas que cuando paguen el IR, afectado
a sus salarios, dicha cotización será
para financiar un negocio privado.
Finalmente, entérese usted que los impuestos
que esta empresa no paga en Nicaragua, deberán
pagarlos en Estados Unidos, por ser empresa globalizada,
aún antes de repatriar utilidades, de manera
que no solo nos dejamos saquear el fisco, sino
que generosamente trasladamos dicho saqueo hacia
empresas norteamericanas y hacia el fisco norteamericano.
Managua, 03 de agosto del 2006. |