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El queque de las vacas
Orlando Núñez Soto

No, no se trata de una nota social para los animales, sino que apunta a uno de los mayores problemas de nuestro país, como es el hambre y sus formas posibles de resolverlo.

La palabra queque proviene del inglés (cake), pero se utiliza en Nicaragua para denominar a los pasteles fabricados en panadería y que sirven para ser consumidos en cumpleaños o fiestas de matrimonio. La forma del queque es cilíndrico, está bañado de una pasta blanca y por lo general lleva adornos hechos de golosinas multicolores, algunos tienen un nombre o el número del aniversario.

Muchos conocemos y hemos saboreado el queque, sobre todo los que vivimos en la ciudad. Existen queques de muchos sabores y precios, pero por lo general son accesibles al público.

Hoy quiero hablarles de lo que yo denomino el queque de la vaca, llamado comúnmente bloque multinutricional o turrón. Se trata de un complemento para la alimentación de la vaca y otros animales como el buey, las cabras o las ovejas, es apetecido por su sabor y funciona como un postre para los animales.

Las vacas en Nicaragua

En Nicaragua hay alrededor de un millón de vacas. La mayor parte de las vacas son criadas por los pequeños productores o campesinos. Aunque el promedio de vacas por campesino es muy bajo, en su conjunto el campesinado constituye el principal criador de terneras y vacas, y es por lo tanto el principal productor de leche y sus derivados, como cuajada y mantequilla.

Los pequeños y medianos productores poseen alrededor de 1,200,000 hembras de ganado vacuno, controlando el 66% de todas las hembras del país. En realidad su aporte es mucho mayor, si tomamos en cuenta que gran parte de las terneras desarrolladas por los grandes productores han sido suministradas previamente por los pequeños y medianos productores.

La vaca tiene la virtud de ser un animal muy resistente a las dificultades del campo, se reproduce casi en forma natural o vegetativa, sirve de fuente de alimentación y de ahorro para las familias rurales que las poseen. En Nicaragua existen cerca de 3 millones de manzanas de pasto natural y 1.3 millones de manzanas de pasto cultivado.

A pesar de lo dicho, el 40% de los pequeños productores, alrededor de 75,000, no poseen ni una vaca, por lo tanto, adolecen de esa gran fuente de alimentación. Dicho sea de paso, si algún estratega de seguridad alimentaria quiere saber la mejor manera de gastar 35 millones de dólares y contribuir en forma concreta, efectiva y barata para resolver el problema del hambre en Nicaragua, le recomendamos pensar en dotar de una vaca a las familias rurales que no poseen la bendición de tener en su parcela a este bendito animal.

Además de la carestía de vacas por campesino, el mayor problema alrededor de las vacas es la baja productividad de nuestras vacas, tanto en parición como en producción de carne y leche. Por ejemplo, las vacas de los pequeños y medianos productores producen alrededor de 3 litros y medio por vaca por día, debido en parte a la falta de alimentación de verano. En el invierno producen un poco más de cuatro litros, mientras que en verano apenas llegan a 3 litros.

El queque es barato y resuelve

La vaca necesita una serie de nutrientes como las proteínas, las vitaminas, los minerales y la energía. Aunque hay pastos mejores que otros, en general apenas contienen fibra, energía y vitamina D, siendo muy pobres en el resto de nutrientes.

Pues bien, con apenas C$ 50 córdobas se puede elaborar fácilmente un queque o bloque multinutricional de 35 libras, lo que permite suministrar durante un año entero el complemento nutricional que una vaca necesita. El bloque se elabora en base a melaza (11 libras), urea (2 libras y 1 onza), sal común (3 libras), sal mineral (6 onzas), sorgo (12 libras), cal (6 libras y 3 onzas), para un total de 35 libras aproximadamente.

Su elaboración es bien sencilla. Se coloca el material sobre un plástico o piso embaldosado, para que no se ensucie. Se pesan los ingredientes secos y después se revuelven con lo que corresponde al peso de la melaza. Se revuelve con la mano para desbaratar los terrones. Después se va echando poco a poco en un recipiente, se deja reposar unos quince minutos, finalmente se saca y se deja secar durante un día entero.

El bloque tiene que quedar duro. Si queda suave se corre el peligro que la vaca se lo coma todo y eso es perjudicial. Si el animal no está acostumbrado, hay que echarle un poco de sal común encima, hasta que se acostumbre. No es recomendable dejar a la vaca más de dos horas lamiendo el bloque. Tampoco es recomendable para los caballos.

La experiencia del Programa Productivo Alimentario del CIPRES, así como las validaciones universales es que este delicioso queque aumenta la sensación de sed en los animales, mejora el apetito y el metabolismo, acelera el período de celo, evita la afección del prolapso vaginal o del prolapso uterino (expulsión de las paredes de la vagina o de la matriz), muy común en las vacas y en los períodos de parto.

Existen muchos programas para aliviar el hambre en el sector rural, por parte de organismos internacionales, organismos gubernamentales y organismos no gubernamentales. Muchos campesinos producen sorgo y podrían elaborar a un precio insignificante un bloque multinutricional para su vaquita, en vez de comprarlo a un precio tres veces más caro en el mercado. El problema es más cultural que un problema de recursos económicos. Si en Nicaragua existiera la cultura del bloque multinutricional, así como existe la cultura del queque para las piñatas, otro gallo nos cantaría. Imagínense ustedes que todas las vacas de los campesinos que actualmente poseen vacas tuvieran un queque y de esa manera pudieran aumentar su desempeño, no encontraríamos mejor manera de gastar apenas 3 millones de dólares en un año, contando el folletito y el bloque. Tomando en cuenta que existen suficientes instituciones diseminadas en todo el país, como para fomentar una mejor alimentación animal.