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La Reforma Agraria 25
años después
Orlando Núñez Soto
La reforma agraria nicaragüense comienza
tímidamente durante los últimos
años del régimen somocista (1964-1979).
Alcanza su apogeo durante los diez años
de la revolución sandinista (1979-1989),
y se prolonga en los últimos quince años
de los gobiernos neoliberales (1990-2005).
La reforma agraria somocista
En 1964 se funda el Instituto Agrario de Nicaragua
(IAN). En la década del 60 y del 70, arrecian
los conflictos guerrilleros en el norte y los
conflictos de tierra en la zona del Pacífico.
El auge algodonero encarece las tierras del pacífico
y la presión de terratenientes y empresarios
sobre el campesinado amenaza con desestabilizar
al régimen en el campo.
Las invasiones de tierra eran cada vez más
frecuentes y el precarismo o posesión ilegal
de tierras por parte del campesinado alimentaba
los conflictos de tierra. En 1972 y aprovechando
el terremoto de Managua, el gobierno comienza
a desplazar familias campesinas hacia el interior
del país, particularmente a la Costa Caribe.
En uno de los folletos del IAN en aquella época
(1975) se decía: "El traslado masivo
de 1,631 familias al proyecto Rigoberto Cabezas,
damnificados por el terremoto y la sequía,
conjuró a tiempo el desempleo en el campo,
por lo tanto, los actos de invasiones y desalojos
de las fincas ocupadas en precario, evitando así
posibles conflictos de graves consecuencias para
la paz del agro nicaragüense y para la producción
nacional".
El programa de tierras del IAN benefició
a 2,500 familias y afectó un área
de alrededor de 40,000 manzanas.
La reforma agraria sandinista
La revolución sandinista que triunfa en
1979 recorre durante diez años el proceso
más profundo de la reforma agraria en toda
la historia de Nicaragua.
Dos fenómenos van a caracterizar la naturaleza
de la reforma agraria sandinista. El mismo día
de la victoria los campesinos precaristas pasaron
a ser dueños de hecho -aunque sin títulos-
de las parcelas que ocupaban anteriormente, siendo
quizás el primer y mayor acto de cesión
de tierras durante el período revolucionario,
a juzgar por la titulación posterior que
se les hizo en su carácter de precaristas.
En segundo lugar, el criterio político
con el cual se realiza la confiscación,
lo que permite tomar en posesión las fincas
de la familia Somoza y de sus allegados, tratándose
en su mayoría de las empresas más
desarrolladas del país.
El primer fenómeno pasó desapercibido,
pues la visibilidad de la distribución
de la tierra se mostraba hasta el momento de la
titulación, proceso bastante lento. El
segundo fenómeno, en cambio, fue el más
visible, por la envergadura y atención
de las fincas confiscadas por parte del estado,
y por ser este hecho el blanco de ataques de la
derecha y de algunos campesinistas; los primeros
porque pensaban ser los legítimos herederos
de las tierras del somocismo, los segundos porque
proponían el parcelamiento de las empresas
estatales.
La revolución consideraba como sujetos
de reforma agraria, tanto a los campesinos, como
a los semiproletarios organizados en cooperativas,
y a los obreros organizados en sindicatos de las
empresas de reforma agraria. La reforma agraria
sandinista afectó un área de alrededor
de 3 millones y medio de manzanas, es decir, cerca
del 40% de un total de 8 millones de superficie
en fincas que existía al inicio de la revolución.
Como puede verse en el Cuadro No. 1, esta área
se desglosa de la siguiente manera: 625,000 mzs.
a cooperativas, 2,125,000 mzs. a campesinos individuales
(de las cuales 1,460,000 mzs. a precaristas),
170,000 mzs. a comunidades indígenas, y
750,000 mzs. a las empresas estatales).
En general, el número de beneficiarios
por la reforma agraria sandinista superó
las 90,000 familias, de las cuales el 41% bajo
modalidad cooperativa y el 59% a individuales
(34% de ellas en carácter de precaristas).
Las familias beneficiarias de la reforma agraria
representan alrededor de 75% de las 120,000 familias
que podían considerarse como reclamantes
o solicitantes de tierra, sin tomar en cuenta
los entonces obreros de las empresas estatales.
Cuadro No. 1
REFORMA AGRARIA 1981-1996
|
Modalidad
|
R.A.
Sandinista
1981-1990
|
1990-1996
|
Total
1981-1996
|
|
No.
Fam
|
Area
(Mzs.)
|
No.
Tìtulos
|
No.
Fam
|
Area
(Mzs.)
|
No.
Tìtulos
|
No.
Fam
|
Area
(Mzs.)
|
No.
Tìtulos
|
| Empresas
de R.A. |
-
|
750,789
|
-
|
-
|
-
|
-
|
-
|
750,789
|
-
|
| Precaristas |
31,335
|
1,459,996
|
31,335
|
-
|
-
|
-
|
31,335
|
1,459,996
|
31,335
|
| Cooperativas |
37,077
|
625,075
|
2,739
|
1,545
|
37,921
|
119
|
38,622
|
662,996
|
2,858
|
| Individuales |
21,783
|
666,298
|
21,783
|
23,928
|
663,579
|
23,928
|
45,711
|
1,329,877
|
45,711
|
| Cooperativas
o Individuales |
-
|
-
|
-
|
22,282
|
513,363
|
13,047
|
22,282
|
513,363
|
13,047
|
| Comunidades
Indígenas |
600
|
170,000
|
N.D.
|
-
|
-
|
-
|
600
|
170,000
|
N.D.
|
|
TOTAL:
|
90,795
|
3,672,158
|
55,857
|
47,755
|
1,214,863
|
37,094
|
138,550
|
4,887,021
|
92,951
|
Fuente: Elaboración
CIPRES en base a CIERA (1989), Stanfield y Molina
(1994) y Corral (1999)
La reforma agraria neoliberal
La reforma agraria no se detiene después
de que el gobierno sandinista hubo perdido las
elecciones. Dos fenómenos van a caracterizar
este período. En primer lugar el reclamo
de tierras por parte de los desmovilizados de
las fuerzas armadas sandinistas, de los desmovilizados
de la Resistencia, de los gremios rurales, de
los obreros de las empresas de reforma agraria.
En segundo lugar, el reclamo de tierras por parte
de los antiguos dueños, lo que produjo
un nivel de enfrentamiento sin precedentes en
la historia agraria del país.
La reforma agraria sandinista había legado
un nivel de organización social tan grande
y tan fuerte que superaba incluso la organización
del gobierno y de la burguesía. Las invasiones,
las tomas de tierras y de fincas, el enfrentamiento
entre todos los desmovilizados, incluyendo los
llamados revueltos (sandinistas y Contras) obligó
al gobierno a una concertación entre todos
los reclamantes, nuevos y viejos, ampliando el
período de reforma agraria y beneficiando
a miles de campesinos adicionales a los de las
reformas agrarias anteriores. Entre el año
1990 y el año 1996 se benefició
a 47,000 familias y se distribuyeron más
de un millón de manzanas. En este período
se inicia la recuperación de más
de un millón de manzanas por parte de los
grandes productores.
La situación actual de la tenencia
de la tierra
Se habla y con razón de un proceso de
contrarreforma agraria, pero esta afirmación
habría que matizarla, a la luz de las cifras
del III Censo Nacional Agropecuario (III CENAGRO)
del año 2001 (véase cuadro No. 2).
Cuadro No. 2
EVOLUCION DE LA ESTRUCTURA DE TENENCIA DE LA TIERRA
1978 - 2001
(en manzanas)
|
Estrato de Tenencia
|
1978
|
2001
|
Tasa de Crecimiento
1978-2001
|
|
Mzs.
|
%
|
Mzs.
|
%
|
| Menos de 10 mzs. |
170,000
|
2
|
385,112
|
4
|
127
|
| De 10 a 50 mzs. |
1,241,000
|
15
|
1,830,035
|
20
|
47
|
| De 50 a 200 mzs. |
2,431,000
|
30
|
3,303,457
|
37
|
36
|
| De 200 a 500 mzs. |
1,311,000
|
16
|
1,647,185
|
18
|
26
|
| Más de 500 mzs. |
2,920,000
|
36
|
1,769,231
|
20
|
39
|
| Area Total: |
8,073,000
|
100
|
8,935,020
|
100
|
11
|
Fuente: CIPRES en base a CIERA
(1989) y III CENAGRO (2001)
Nota: la diferencia de 832,350
mzs. en la superficie agropecuaria en fincas se
explica por la ampliación de la frontera
agrícola.
El estrato de los propietarios mayores de 500
mzs. tenía 36% del área en fincas
al final del somocismo (1978), fue reducido al
6.5% durante la revolución sandinista (1979-1990),
y se ha venido recuperando hasta alcanzar el 20%
en el año 2000; es decir, que tiene más
tierra que en 1990, pero siempre menos que durante
el somocismo. El incremento del área en
fincas de este estrato en el período 1990
a 2000, se debe principalmente a la privatización
de las empresas estatales que favoreció
mayoritariamente a los grandes productores, así
como a la compra de propiedades (del sector privado
y reformado) en el mercado de tierras.
Los estratos menores de 200 mzs. aumentaron su
área en fincas en el período que
va del año 1978 al año 2000, tanto
en números absolutos como relativos. El
incremento del área en fincas de este estrato
se debe en parte a la disminución del área
de los estratos mayores de 500 mzs y en parte
a la disminución del área de cooperativas.
A pesar de que todos los estratos aumentaron
su área gracias a la ampliación
de la frontera agrícola en la década
de 1990 al 2000 (correspondiente a unas 830,000
mzs.), fueron los estratos menores de 200 mzs.
quienes más aumentaron en área por
esta razón. Un estudio reciente del CIPRES
muestra que los pequeños y medianos productores,
medidos por su capacidad económica y no
solamente por estrato de tenencia al que pertenecen,
controlan el 70% del área en fincas registrada
por el III Censo Agropecuario (CENAGRO).
En síntesis puede observarse un buen nivel
de democratización de la tenencia de la
tierra en Nicaragua, con un balance de 138,500
productores beneficiados con más de 4 millones
de manzanas (cuadro No.1), situación que,
a pesar de la ociosidad observada en las áreas,
el empobrecimiento y la descapitalización
de los productores, ofrece excelentes posibilidades
para un desarrollo agroindustrial que nos permita
despegar económicamente.
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