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¿Estrategia para
los pobres o estrategia para los productores?
Orlando Núñez Soto
El sistema capitalista, basado en la ética
de la codicia, las relaciones de competencia y
el objetivo de maximizar la tasa de ganancia,
ha mostrado que a nivel de empresa, nación
o sistema mundial, no puede crecer sin un crecimiento
paralelo y simultáneo de la pobreza.
Es tan grande la brecha entre las ganancias de
las corporaciones mundiales y la población
trabajadora en su conjunto, que los agentes ideológicos
del imperio han tenido que aceptar la existencia
de una pobreza creciente y se han dispuesto a
desencadenar una cruzada contra la pobreza. A
partir de entonces, los pobres son el sujeto más
estudiado y más alabado que existe en la
tierra. Su estrategia reza así: si la iglesia
logró darnos la salvación individual
por el amor a los pobres, nosotros lograremos
salvar al sistema pensando en los pobres, concediendo
una limosna a los pobres o incluyéndolos
en nuestras estrategias económicas.
Para la estrategia económica neoliberal,
los pobres aparecen ahora como el sujeto por excelencia
del desarrollo y deben ser por tanto el centro
de nuestras atenciones: en nuestras oraciones,
en nuestras recetas económicas, en nuestras
cuentas nacionales, en nuestros programas de crecimiento
y reducción de la pobreza, etc. Y lo han
hecho tan bien que todo mundo se lo ha creído,
incluyendo los bancos, las microfinancieras, los
consultores, los ONGs, los ministros, los políticos,
y hasta la izquierda.
La verdad es que los pobres, en tanto que pobres,
no pueden ser sujetos de desarrollo. Nunca lo
han sido y nunca lo serán. Mucho menos
pensar en que los pobres sean el sujeto dirigente
de una nueva sociedad o de una sociedad alternativa.
Como tampoco lo fueron los esclavos del imperio
romano o los siervos de la Edad Media. Los oprimidos
de cualquier sistema, pobres por lo general, pueden
dedicarse a rechazar y cuestionar el mundo que
los mantiene en la pobreza y en la opresión,
pero de ahí a que sean el sujeto dirigente
del próximo mundo, no es más que
ingenua escatología. Cualquier susodicha
estrategia económica que crea enfrentar
el principal problema del sistema relevando sus
síntomas, no estará más que
legitimando sus causas.
Ese mismo error o ese mismo artificio utilizan
a veces el discurso de izquierda, pensando en
los trabajadores por el hecho de ser pobres, sugiriendo
que los trabajadores, por ser el sector más
pobre del sistema, sería el sujeto dirigente
de la nueva sociedad. No hay que confundir las
cosas. Podemos y debemos estar con los oprimidos
y con sus reivindicaciones, pero eso no quiere
decir que los mismos se mantendrán igual
que antes, o que no tendrán que transformarse
en verdaderos sujetos diferentes y alternativos,
cosa que se hace en la lucha y en las escuelas
políticas de concientización, pero
sobre todo a través de nuevas relaciones
de producción. Cuando Marx pensó
en el socialismo, pensó en "trabajadores
gestionando sus empresas", pensó en
"sujetos autogestionarios" o "en
productores libremente asociados". A su vez,
Lenin, pensó en "soviets" o concejos
de trabajadores. En el socialismo no habrá
obreros subordinados a un capitalista individual
o público, generando plusvalía para
otros, sino trabajadores-productores gestionando
las unidades de producción en forma generalizada.
Otro punto que hay que tomar en cuenta es que
las nuevas relaciones de producción o la
nueva sociedad o los nuevos sujetos económicos,
nacen, según los estudiosos de la transición,
en el seno de la vieja sociedad, tal como también
lo pensaba Marx para el socialismo. En el caso
de los obreros, participando en la gestión
de las empresas o autogestionando sus propias
empresas; en el caso de los pequeños productores,
asociándose y autogestionando lo s diferentes
eslabones de la cadena de valor.
En el caso de Nicaragua, la clase obrera se ha
reducido estrepitosamente, igual que las cooperativas
de producción nacidas con la revolución
sandinista, pero hay un claro repunte de cooperativas
de servicio que gestionan colectivamente el crédito,
la comercialización y el procesamiento
agroindustrial
El fenómeno más significativo
en los últimos años es el peso mayoritario
que los pequeños y medianos productores
han adquirido sobre la economía nacional.
Son mayoría como pobladores y como productores,
generan la mayor parte de la producción
agropecuario, el valor agregado agropecuario,
el empleo agropecuario, la alimentación
nacional y las divisas, tal como se observa en
el siguiente cuadro.
Contribución económica
de los pequeños y medianos productores
(%)
|
Conceptos
|
Pequeños y Medianos
|
Grandes
|
Total
|
| Productores Agropecuarios |
96
|
4
|
100
|
| Tierra en Fincas |
70
|
30
|
100
|
| PEA Agropecuaria 2004 |
89
|
11
|
100
|
| PIB Agropecuario |
60
|
40
|
100
|
| Alimentos |
60
|
40
|
100
|
| Exportaciones Agropecuarias |
55
|
45
|
100
|
| Granos Básicos (VBP) |
78
|
22
|
100
|
| Ganadería vacuna (VBP) |
65
|
35
|
100
|
| Unidades Avícolas |
83
|
17
|
100
|
| Unidades Porcinas |
89
|
11
|
100
|
Fuente: CIPRES; en base
a datos del CENAGRO, MAGFOR y Banco Central.
Investigación de próxima aparición.
Cuando hablamos de estos pequeños y medianos
productores, nos estamos refiriendo a productores
que acusan las siguientes características:
a) su principal ingreso depende del trabajo familiar
(los pequeños) y del capital material vegetativo
(los medianos), b) están motivados por
la satisfacción de las necesidades, c)sobreviven
en medio de un proceso de reproducción
simple, d) se encuentran en una situación
de empobrecimiento, ya que se encuentran en los
eslabones más bajos de la cadena de valor,
y sólo pueden crecer económicamente
si se asocian y acceden colectivamente a eslabones
superiores. El proceso de organización,
implica la posibilidad de constituirse en sujetos
políticos con capacidad para gestionar
políticas públicas y moldear el
estado a favor de sus intereses, tal como lo hizo
la burguesía desde sus primeros tiempos.
La tesis ofrecida a discusión, particularmente
a los pequeños y medianos productores,
es que estos productores o trabajadores por cuenta
propia, tienen la base económica y el potencial
para convertirse en sujetos económicos
de desarrollo, pero no a través de políticas
asistencialistas. Los que entre ellos trabajan
como asalariados en otras fincas, pondrán
el acento en su participación en la gestión
de las empresas quienes se dedican principalmente
al trabajo de su finca, deberán organizarse,
asociarse, invertir conjuntamente en el crédito,
el procesamiento y la comercialización,
en fin, luchar por la recuperación de sus
excedentes que a través del mercado se
les drena permanentemente.
Si esto es así, deberíamos pensar
en una verdadera estrategia de desarrollo, independientemente
de que por razones humanitarias y urgentes nos
ocupemos de paliar el hambre y la pobreza de estos
productores y de todos los pobres en general.
Si de una estrategia de desarrollo económico
se trata, la misma deberá tomarlos en cuenta
como productores-trabajadores y no como pobres.
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