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La victoria sandinista en las elecciones municipales
Orlando Núñez Soto

El 7 de noviembre del año 2004, el FSLN y la Convergencia, lograron a nivel municipal una victoria similar a la del 19 de Julio de 1979. Un incremento de 80% en el número de alcaldías que tenía el FSLN anteriormente, le permiten controlar el 60% de las 152 las alcaldías del país, muy por encima del resto de partidos políticos.

La victoria ha sido reconocida por el Consejo Supremo Electoral (CSE), la Organización de Estados Americanos (OEA), el gobierno nicaragüense y los principales adversarios políticos e ideológicos del FSLN. Como han dicho los observadores y formadores de opinión, con esta victoria municipal, el FSLN y su dirigencia salen fortalecidos frente a las futuras contiendas electorales.

Los partidos perdedores son el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) y el partido de gobierno (Alianza por la República-APRE). El primero porque redujo significativamente el número de alcaldías bajo su control y el segundo porque obtuvo menos votos que los obtenidos en las elecciones del 2000 por el principal partido de dicha Alianza (Partido Conservador).

A nivel general la abstención se mantuvo en sus niveles históricos, aunque en el caso del FSLN más bien hubo un aumento en el número de votantes. Como dicen las autoridades electorales nacionales, una vez depurado el padrón electoral, quitando a los difuntos y migrantes, la abstención se minimiza. Vale la pena señalar que esta abstención es mucho menor que la que se registra usualmente en Estados Unidos y Europa, sin embargo, nadie duda de la representatividad y legitimidad de aquellas elecciones.

La principal pregunta que se hace la opinión pública y las propias fuerzas políticas, gira alrededor de las causas y factores que explican los resultados electorales (triunfo del FSLN y la Convergencia, derrota de los partidos libero-conservadores).

LAS CAUSAS DE LA VICTORIA ELECTORAL DEL FRENTE SANDINISTA

No siempre es fácil determinar las motivaciones últimas de la gente, sin embargo, podemos ensayar algunas hipótesis que están siendo señaladas por diversos sectores de opinión.

En primer lugar, aparece la audacia mostrada por el Frente Sandinista en un giro democrático sin precedentes, abriendo sus filas a miembros individuales de la sociedad civil, a través del movimiento de la Convergencia. Recordemos que cerca de la mitad de los candidatos a alcaldes y vice-alcaldes por el FSLN pertenecen a otros partidos o son personalidades sin partido.

En segundo lugar, la política de reconciliación del Frente Sandinista, particularmente con los grupos de la Contrarrevolución y con la iglesia católica, amén de su política de acercamiento orgánico con las iglesias evangélicas.

En tercer lugar, el notable desempeño ocurrido en las alcaldías administradas por alcaldes sandinistas, quienes gobernaron realmente para todas y todos los ciudadanos.

En cuarto lugar, la oferta del FSLN para enriquecer la democracia representativa con una propuesta de democracia participativa, particularmente a través de la creación de Asambleas Municipales de representantes de la Sociedad Civil, donde los ciudadanos puedan empoderarse, participando directamente en la gestión de los gobiernos municipales.

LAS CAUSAS DE LA DERROTA ELECTORAL DE LOS PARTIDOS DE DERECHA

Durante los últimos 14 años, los grupos libero-conservadores han estado gobernando el país, implementando las políticas más dañinas en toda la historia del país, entre ellas, la privatización de los servicios y de las empresas públicas, causantes a su vez del alza en las tarifas básicas y de la penuria popular en educación, salud y empleo.

Adicionalmente, el desempeño de tales políticas se ha llevado a cabo dentro de la mayor corrupción registrada por gobierno latinoamericano alguno. Producto de lo cual está preso el principal líder del Partido Liberal y totalmente en entredicho la honestidad del presidente Bolaños y de todo su gabinete.

Hoy por hoy, la imagen creciente que aparece vinculada al desempeño de la política económica de los gobiernos libero-conservadores es la pobreza, el desempleo, la marginación y la corrupción.

Finalmente, observamos que la gente ha venido perdiendo el miedo al sandinismo, bandera enarbolada por la derecha en la arena política electoral, y con la cual había podido camuflar hasta ahora su ineficiencia y sus propios vicios.

Además de mostrar la simpatía y antipatía que los electores tienen frente a los diferentes partidos políticos, las actuales elecciones municipales, fueron consideradas por los analistas políticos como un referéndum al gobierno del presidente Bolaños y a sus políticas económicas. En este sentido, los electores votaron abrumadoramente contra el partido gubernamental (APRE).

LA PERSPECTIVA INMEDIATA

Podemos prever una mayor descomposición en las filas de la derecha, una mayor división entre el partido liberal y el partido de gobierno, así como la profundización de la crisis que sufre la derecha latinoamericana en general y nicaragüense en particular, solamente comparable a la crisis sufrida por las dictaduras latinoamericanas en las décadas anteriores.

Esperamos que el Frente Sandinista pueda traducir los votos electorales en una verdadera hegemonía nacional, para lo cual tiene que consolidar su política de reconciliación y convergencia, llevándola al interior de sus propias filas y desterrando para siempre el sectarismo y el hegemonismo político

Esperamos igualmente que los alcaldes y concejales electos sean consecuentes con el mandato que la población les ha confiado y con la letra de sus propios programas, fomentando la participación y empoderamiento cívico de la ciudadanía en todos los frentes de trabajo.

Finalmente, esperamos que las autoridades municipales electas por el Frente Sandinista, el PLC, el APRE, el Partido de la Resistencia Nacional y por el movimiento Yatama de la Costa Caribe, sean autoridades municipales de todos y todas las nicaragüenses, trabajando mano a mano con el gobierno y con las asociaciones de la sociedad civil. Solamente así convertiríamos la victoria de cada una de las fuerzas políticas en una victoria de la democracia nicaragüense.